jueves, 22 de mayo de 2008

Henry Cavendish.

Físico y químico inglés, nacido en Niza, los Alpes Marítimos, Costa Azul, el 10 de octubre de 1731; muerto en Londres el 24 de febrero de 1810.

Cavendish nació en Niza mientras su madre pasaba allí una temporada para mejorar su salud aprovechando el excelente clima de la Riviera. A pesar de ello murió cuando su hijo no tenía más que dos años.

Cavendish se educó en Inglaterra pasando cuatro años en la Universidad de Cambridge, aunque allí no obtuvo título universitario alguno. Por lo visto era incapaz de enfrentarse a los profesores en los exámenes de reglamento y durante el resto de su vida tuvo la misma dificultad de enfrentamiento con las personas.

Se puede clasificar a Cavendish entre uno de los “primerísimos” científicos de la historia. Era especialmente tímido y distraído, casi nunca hablaba. Jamás intercambiaba palabras con más de un hombre a la vez y de hacerlo sólo era por necesidad e individualmente y por supuesto nunca con una mujer, a las que temía hasta el punto de no poderlas mirar. Para dar alguna orden a sus sirvientas (como pedir la cena) siempre lo hacía por escrito y si de alguna de ellas se atravesaba en su camino por la casa, era inmediatamente despedida. Hizo construir una puerta en su casa, por la que él solo entraba y salía y su biblioteca de Londres la situó a siete kilómetros de su casa para que no molestaran los que la fueran a consultar. Al final, se empeñó incluso en morir prácticamente a solas.

Este ser excéntrico no tuvo más que un gran amor: la investigación científica. Pasó casi setenta años de su vida dedicado exclusivamente a ella, ya que no se preocupó de completar su educación en Cambridge. También se puede decir que era un amor puro pues nunca se preocupó de si sus descubrimientos eran publicados o no, si se estaba acreditando o no, o en general de cualquier cosa que no fuera el hecho de satisfacer sus curiosidades. Como resultado de esto, muchos de sus logros permanecieron desconocidos durante años después de su muerte.

Sus experimentos con electricidad del principio de la década 1770-1780 anticiparon a la mayor parte de lo que se había de descubrir en los cincuenta años siguientes, aunque prácticamente no publicó nada de ello. Un siglo más tarde Maxwell [1] cogió todas las anotaciones de Cavendish y las publicó. Es inestimable lo que cuesta a la raza humana el secreto científico innecesario. Esto experimentos de electricidad dan prueba también de su sobrehumana devoción a la ciencia. En vista de que no tenía el talento necesario para inventar instrumentos. Decidió medir la intensidad de la corriente de una manera directa, que consistía en recibir él mismo el calambrazo y estimar el daño que le producía. A pesar de todo alcanzó casi los ochenta años.

Afortunadamente, tuvo pocas dificultades económicas. Descendía de una familia noble a la que pertenecen los duques de Devonshire, y le pasaban una asignación suficiente. A la edad de cuarenta años heredó una fortuna de más de un millón de libras y no le prestó ninguna atención, pues continuó viviendo como antes. A su muerte, la fortuna prácticamente sin tocar pasó manos de sus parientes.

En 1766 comunicó la Royal Society algunos de sus primeros descubrimientos, como el trabajo que había realizado con un gas inflamable que se obtenía de la reacción de metal y ácido. Dicho gas, ya había sido descubierto antes por Boyle y Hales, pero Cavendish fue el primero que estudió sistemáticamente sus propiedades acreditándosele generalmente su descubrimiento, veinte años más tarde Lavoisier [2] llamó hidrógeno a este gas.

Cavendish fue el primero que pesó un volumen particular de distintos gases para determinar su densidad. Encontró que el hidrógeno, gas particularmente ligero, tenía sólo ¼ parte de la densidad del aire. Como este gas era tan ligero y además inflamable, creyó que había aislado el flogisto que postuló Stahl [3].

En algún momento de la década 1780-1790 demostró que el hidrógeno al arder producía agua. De este modo, el agua se convertía en una combinación de dos gases y si la noción griega de los gases hubiera necesitado algo más para ser rechazada por completo, aquí estaba la prueba.

Por aquellos tiempos, estaba de moda hacer experiencias con el aire y Cavendish se ajustó a ella. En 1785 hizo cruzar chispas eléctricas por el aire forzando así la mezcla de nitrógeno con el oxígeno (usando terminología moderna) y disolvió el óxido que aparecía en agua. (Al hacer esto descubrió la composición del ácido nítrico). Añadió más nitrógeno con la intención de de consumir todo el oxígeno presente a la vez. Sin embargo, siempre quedaba una pequeña porción del gas sin combinar, hiciera lo que hiciera. Dijo que el aire contenía una pequeña cantidad del gas que había de ser muy inerte y resistente a reaccionar. De hecho, descubrió el gas que hoy conocemos con el nombre de argón. El experimento fue ignorado durante un siglo, hasta que Ramsay lo siguió paso a paso al repetirlo.

Mediante lo que se conoce como ‘experimento Cavendish’, que describió en su trabajo Experiences to determine the density of the Earth (1789), determinó que la densidad de la Tierra era 5,45 veces mayor que la densidad del agua, un cálculo muy cercano a la relación establecida por las técnicas modernas (5,5268 veces). Cavendish también determinó la densidad de la atmósfera y realizó importantes investigaciones sobre las corrientes eléctricas.
Cavendish demostró experimentalmente que la ley de la gravedad de Newton [4] se cumplía igualmente para cualquier par de cuerpos. Para ello utilizó una balanza de torsión en un famoso experimento, conocido como el experimento de Cavendish o experimento de la balanza de torsión, en el que determinó el valor de la constante de gravitación universal, (G = 6.67 * 10 − 11), haciendo posible el cálculo de la masa de la Tierra y otros cuerpos del Sistema Solar.

Balanza de torsión.

Fue uno de los fundadores de la moderna ciencia de la electricidad, aunque gran parte de sus trabajos permanecieron ignorados durante un siglo. Propuso la ley de atracción entre cargas eléctricas (Ley de Coulomb [5]) y utilizó el concepto de potencial eléctrico. Ingresó como socio de la prestigiosa Royal Society en 1803.

En el ámbito personal era muy retraído, solitario, misógino y excéntrico; perteneció a la Sociedad Lunar de Birmingham, un grupo de amigos científicos (ellos mismos se llamaban los lunáticos) que dieron este nombre a su club porque se reunían las noches de Luna Llena (al parecer para poder regresar a casa tarde, tras las reuniones, alumbrados por su débil luz). En esta curiosa sociedad científica se desarrollaron algunos de los principales experimentadores ingleses, como por ejemplo el químico Joseph Priestley [6], íntimo amigo suyo, James Watt [7] ,el astrónomo William Herschel [8] o Erasmus Darwin [9] entre otros.

Tras su fallecimiento a los casi 80 años dejó abundantes notas, cajas repletas de experimentos de todo tipo (muchos de ellos eléctricos) y una cuantiosa fortuna.
El Laboratorio Cavendish Cavendish Laboratory y la Cátedra Cavendish en la Universidad de Cambridge, instalados en el Departamento de Física y fundado en 1874, reciben su nombre en su honor y fueron fundados tras una importante donación de dinero por William Cavendish.

Textos sacados de:

- Enciclopedia biográfica de ciencia y tecnología vol. 1. Isaac asimov.
- Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Cavendish.

[1] James Clerk Maxwell (Edimburgo, 13 de junio de 1831- Cambridge, Reino Unido, 5 de noviembre de 1879). Físico escocés conocido principalmente por haber desarrollado un conjunto de ecuaciones que expresan las leyes básicas de la electricidad y magnetismo.

[2] Antoine-Laurent de Lavoisier (París, 26 de agosto de 1743—ídem, 8 de mayo de 1794). Químico francés. Se le considera el creador de la química moderna por sus detallados estudios

[3] Georg Ernst Stahl (21 de octubre de 1660 - 24 de mayo de 1734), fue un médico y químico alemán.

[4] Sir Isaac Newton, (4 de enero, 1643 NS – 31 de marzo, 1727 NS) fue un científico, físico, filósofo, alquimista y matemático inglés.

[5] La Ley de Coulomb lleva su nombre en honor a Charles-Augustin de Coulomb, uno de sus descubridores y el primero en publicarlo.

[6]Joseph Priestley (13 de marzo de 1733– 6 de febrero de 1804). Químico angloamericano y descubridor de cierto número de gases.

[7] James Watt (19 de enero de 1736 - 19 de agosto de 1819) fue un matemático e ingeniero escocés.

[8] William Herschel, nacido Friedrich Wilhelm Herschel (Hannover, Alemania, 15 de noviembre de 1738 - † Slough, Berkshire, 25 de agosto de 1822), astrónomo alemán, descubridor del planeta Urano y de otros numerosos objetos celestes.

[9] Erasmus Darwin (12 de diciembre de 1731 – 18 de abril de 1802) fue un médico, naturalista, fisiólogo, filósofo británico, escribió profusamente sobre temas de medicina, de botánica, además de libros de poesía. Fue uno de los miembros fundadores de la Sociedad Lunar, un grupo de discusión de industriales y filósofos de la naturaleza. Abuelo de Charles Darwin, fue uno de los defensores pioneros del evolucionismo.