lunes, 15 de agosto de 2011

Autoválvulas en estructuras metálicas con peligro de entrar en contacto con líneas de tracción.

En la entrada http://electricidad-viatger.blogspot.com/2010/01/proteccion-contra-sobretensiones-en.html hablaba de una de las utilizaciones de las autoválvulas:

En ciertas instalaciones de tracción las autoválvulas también se utilizan en estructuras metálicas que por sus proximidades pasan líneas aéreas de tracción eléctrica (llamadas catenarias), se instalan para que en caso de que exista una derivación de la línea eléctrica de tracción a la estructura metálica se produzcan tensiones peligrosas para la instalación y las personas. Dicha autoválvula se conecta entre la estructura metálica y tierra (o carril), en caso de defecto unirá ambas poniéndolas al mismo potencial. Un ejemplo clásico de este tipo son los puentes metálicos que cruza las vías que por debajo pasan catenarias.

Así pues en las siguientes fotografías podemos observar dichas autoválvulas. Hay instaladas una en cada lado del puente ya que por debajo del mismo discurren varias catenarias, una por vía. Las autoválvulas de este tipo que conozco suelen estar taradas para que funcionen cuando se produzca una diferencia de potencial de unos 60 v, aunque pueden existir otras gamas de tensiones. Aquí las autoválvulas han quedado pintadas pero son de color blanco, lo comento porque cuando funciona una, es decir, se producen 60 v o más realizan la descarga a tierra o carril y cuando despeja la falta dejan de conducir, pero se queda una especie de mancha en el exterior, esto es una señal de que ha funcionado. Cuando se realiza el mantenimento de la línea y por ende de la autoválvula se deben desconectar y medir con el polímetro su resistencia, si ésta es inferior a 39000 ohmios se debe cambiar.

Puente por el cual están instaladas por debajo del mismo varias líneas de tracción de 3Kv de corriente continua. Los soportes que existen en el puente que llevan la catenaria, como es lógico, llevan aisladores.

Situación autoválvula.

Conexiones autoválvula.

Fotos: Alejandro Benito.